
El corazón.
El Dios del amor busca una novia que sea pura de corazón y
llena de vida, llena de alma. En lugar de una mujer, se encuentra con una niña
con risa en su corazón. A la espera de que crezca, se hace amigo de ella,
pretendiendo se nada más que un niño de ojos azules con el pelo enredado y
salvaje.
El alma.
A la izquierda de la puerta del templo, una niña pone de
revés la vida de las sacerdotisas... hasta que un día de verano antes de
cumplir los dieciocho años, un oráculo itinerante le dice que se casara con un
extraño en una tierra extranjera.